Cambiar de trabajo a los 40…

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Cuando abrimos las colaboraciones en el Rincón a todo el publico en general y en especial a todos aquellos que se consideran emprendedores, sabíamos que tendríamos post y colaboraciones de todo tipo, algunas que nos resultarían interesantes, otras más bien prácticos, otros teóricos,…etc.
En esta ocasión hemos recibido un correo con una propuesta de un post acerca de las vivencias de un emprendedor, alicantino para más señas, que desarrolla su labor empresarial lejos de casa, allá donde ve oportunidad empresarial y posibilidades de crecimiento, allá está nuestro protagonista.

Los lectores habituales saben que solemos recomendar especialmente todos aquellos post que consideramos de utilidad o interés, en este caso, os recomendamos especialmente su lectura desde el punto de vista practico, ilustrativo y especialmente humano….no sé en otras ocasiones pero en ésta estamos seguro que coincidiremos.

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Cambiar de sector laboral pasados los 40 es algo que, a priori, puede para algunos ser un reto alentador y para otros una razonable desazón.

Cuando se trata de una necesidad ineludible, más vale enfocarlo con ganas y espíritu abierto.

En dos sectores desarrollaba mi actividad profesional a principios del siglo XXI  y ambos dos entraron en irremisible recesión en este país, a saber el sector de la automoción y el de la construcción.

Resultaba evidente que sobrevivir ahí se reducía, cada vez más, a un salario base y a unas ventas exiguas, con márgenes cada vez menores y quiméricas comisiones con las que adecentar las cifras a fin de mes. La presión aumentaba conforme el sector se desmoronaba y sólo los mejores sobrevivirían en ese mundo de salarios que se desvanecían.

Igual que subir es fácil, bajar de ingresos, teniendo compromisos a todos los niveles o, sencillamente ver disminuir tu calidad de vida, despierta la voz de alarma.

Surge la posibilidad de incorporarme a un proyecto nuevo para internacionalizar una marca de café tostado que, hasta el presente, sobrevivía en el mercado local sin grandes aspiraciones.

El reto implica abandonar el confort del hogar y de un horario preestablecido, pero al mismo tiempo, todos los indicadores anuncian que, en esos momentos, la solución es el exterior.

Una vez aceptado el proyecto, no valen paños calientes y la implicación, ha de ser máxima porque aquí, como en todos los sitios, los resultados cuentan y se está empezando de cero.

imagesBWVUR22TDesde la inexperiencia nos dirigimos a los organismos que nos van a abrir las puertas a la salida al exterior: Cámara de Comercio, Consellería de Agricultura en nuestro caso, Instituto de Comercio Exterior, Instituto Valenciano de la Exportación, Federación de Industrias de la Alimentación de la Comunidad Valenciana, Federación de la Industria de la Alimentación y la Bebida, entre otras.

Hay que formar a las personas en el concepto “internacionalización” y hay que preparar a la empresa para ello.

Todo acaba en el mismo sitio: dinero. No importa qué paso quieras dar, todo cuesta dinero, más o menos, pero dinero. Hay que intentar que sea menos que más.

Para ello estos mismos organismos nos informan de todo aquello que podemos obtener subvencionado y de dónde y cómo podemos obtener el dinero para todo aquello no subvencionado.

Y empezamos…..

gulfood_2Tutoría de Internacionalización, (subvencionada), organizada por la Cámara y el IVEX. Tres sesiones semanales para familiarizarnos con cuestiones como transportes, formas de cobros y pagos internacionales, seguros de exportación, Incoterms, documentación de remesas, legislación de etiquetados, aduanas y conocer las principales ferias de alimentación internacionales.

Conforme nos vamos sintiendo preparados, hemos de preparar empresa y productos. Adaptarlos a la legislación internacional en lo referente a embalajes, etiquetados, certificados y en definitiva los requisitos que la mayoría de mercados europeos y mundiales van a demandar de nuestros productos. Traducción a varios idiomas, información nutricional, unidades de peso y volúmenes. La empresa también se adapta y tras hablar con Sanidad y con el departamento de Higienes de los Alimentos, iniciamos las auditorías y procesos necesarios para obtener los certificados de aptitud que nos van a pedir en el exterior.

Dinero: Instituto de Crédito Oficial y aquellas pocas entidades que todavía operan con alegría y no te someten a una exhaustiva radiografía para concederte 3 al precio de 4.

No voy a decir que la suerte es fundamental aquí, pero que juega un papel importante sí. Donde hoy te dan, mañana no y donde hoy interesas, mañana no eres nadie. Lamentablemente es así. ¿Qué hace falta?, más allá de creer el slogan de turno de la entidad erigida en tu protectora, seamos realistas, además de un proyecto convincente y viable, un apoyo del tipo patrimonial o económico. Llamémoslo ahorros o un bien o alguien que nos respalde. Partir de cero, cero, cero, no es algo que conozca. No digo que no exista.

El calvario del recorrido bancario es largo. La administración tuvo dinero, pero ya no lo tiene. Las subvenciones se convirtieron en ayudas a posteriori tras justificar gastos. No es lo mismo arrancar con un 50% de un gasto que tener que afrontar el 100% y esperar que la mitad llegue en fecha indeterminada que nunca será el momento en que se necesite.

En ese sentido, si existe el camino mágico, yo no lo conozco.

Ya nos sentimos preparados, vemos el calendario ferial y nos dejamos asesorar. El mundo parece inmenso, da vértigo salir y lo haces con la ilusión de que ahí fuera está la solución, la panacea a esta crisis. Los mercados emergentes. Los clientes con dinero que todavía consumen.

Preparar una feria internacional requiere, por sí mismo, de un curso integral de documentación. Muestras, documentos, certificados, subvenciones, marketing.

Llegas a China con una mano delante y la otra cogiendo una maleta llena de muestras y cuando las extiendes sobre una mesa en un gran hall de un hotel perdido en el Sureste de un país del que sólo conoces la Gran Muralla, confieso sin vergüenza que me temblaban las piernas y me preguntaba si había ido a comerme el mundo o si el mundo me iba a comer a mí.

metro04Aprendí de mis defectos, de mis carencias, de lo que vi, de lo que hice, de lo que no hice. La organización ayudaba mucho y al final te das cuenta de que son dos partes intentando llegar a un acuerdo en torno a un producto o un servicio y que no es más que un tira y afloja entre dos modos muy distintos de ver la vida y el comercio. Aprendí un montón.

Si además hubiera vendido algo… ¡Eso habría sido de premio!.

Vuelves y te aplicas a resolver carencias, embalaje, etiquetados, catálogos, gama de producto, qué falta, qué sobra, qué no tenemos, qué piden…

 Y con ese providencial ICO y con las subvenciones oficiales, nos metemos en un carrusel de calendario ferial, quizás disparando demasiado llevados por el optimismo de ese dinero fresco y de unos precios subvencionados que no corresponden a los reales.

Aquí tal vez pecamos de exceso: China, Dubai, Alemania, Chequia, Hungría, Eslovaquia, USA, Reino Unido, Hong Kong… El ICO mengua a la par que la experiencia aumenta.

El salir te hace ver descubrir a tu competencia y sabes cómo debes de adaptarte.

Curso (subvencionado) del IVEX de imagen de marca. Tras unas semanas, le damos la vuelta a nuestra imagen, se actualiza, se moderniza y se homogeneiza para toda nuestra gama.

Siguiente salto al exterior: ¡ha sido un acierto!. Primeros pedidos. El banco respira, nosotros respiramos y así poco a poco.

Último empujón: programa PIPE para consolidar en el exterior a la empresa que ha demostrado un vocación y un inicio viable de internacionalización. Dinero fresco para poder contratar a una persona que nos ayude y para seguir obteniendo subvenciones en las acciones internacionales. Todo ello auditado por un experto en Comercio Internacional que nos dirige la acción.

Resultados tras tres años y un mes exactamente en el momento de escribir esta crónica: un proyecto consolidado con una industria en proceso de modernización, una gama de productos ampliada y adaptada a la demanda del mercado, un imagen actual y adaptada a legislación internacional y ventas en mas de 20 países. Ojo, partiendo de cero.

Cero países hace tres años, 25 exactamente a día de hoy, desde América hasta Asia, pasando por Europa y Oriente Medio.

Mucho sacrificio, las tensiones financieras ni desaparecieron ni sé si lo harán alguna vez mientras sigamos teniendo ambición y empuje, pero varias familias vivimos de ello y el futuro no da miedo.

Muchas personas e instituciones a quienes agradecer tantas cosas. De entrada a mis socios con quienes se han vivido desde las vicisitudes y diferencias intensas hasta ahora que parece vienen días de vino y rosas, (se atisban, se adivinan. La guardia nunca se baja).

Atrás quedaron aquellos temblores de piernas y uno ya se mueve con más facilidad por Shanghai o Dubai que por mi propio pueblo.

 Pero sigo amando más a éste último.

OceBurdet

Océano Navarro

Responsable de Exportación – Café Burdet.

www.cafeburdet.com

oceano@cafeburdet.com

 

Si te han gustado las experiencias y vivencias de nuestro emprendedor Océano…….compártelo con tus contactos¡¡¡¡

 

2 comentarios

  1. Me encanta, hay algo en todo lo que nos cuenta Océano Navarro que es imprescindible para todo emprendedor… la actitud. Por necesidad o por naturaleza siempre activo buscando financiación, conocimientos y la manera de conseguir su objetivo.

    En referencia la actitud os recomiendo una charla de TEDx Andorra impartida por Victor Küppers, lo podéis encontrar en youtube simplemente buscando por el nombre.

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